¿Te encuentras perdido/a y no sabes qué hacer?

Cuando te encuentras perdido/a, lo mejor es pararse en seco, y dedicar un tiempo a reflexionar. ¿Sobre qué?, cada uno debe buscar sobre qué necesita hacer dicha reflexión.

En mi caso intento hacerme las siguientes preguntas:

¿Qué/quién soy?, ¿qué anhelo?, ¿quienes están a mi lado?, ¿cuál es mi comportamiento con mi entorno social, familiar, sentimental, laboral…?

En base a estas preguntas y las posteriores reflexiones me hago otras preguntas a continuación:

  • Respecto a lo que soy: ¿qué me gustaría afianzar?, ¿qué me gustaría eliminar?, ¿qué no puedo eliminar, pero sí reducir y controlar?, ¿qué tengo que asumir mío que no me gusta?. Respecto a lo que no soy: ¿qué necesito adaptar como propio?, ¿cómo conseguirlo?, ¿es realmente necesario para mejorar mi vida?
  • Respecto a mis sueños, deseos, anhelos: ¿qué tengo en mi vida?, ¿qué no tengo?, de lo que tengo ¿cómo puedo cuidarlo mejor?, de lo que no tengo, ¿qué tengo que hacer para conseguirlo?
  • Respecto a las personas que están a mi lado: ¿quiénes están a mi lado?, ¿qué me aportan?, ¿quiénes me hacen sentir mejor?, ¿quiénes me están quitando la energía?, ¿a quiénes me gustaría conocer mejor?, ¿qué tengo que hacer para dedicarles más tiempo a determinadas personas?
  • Respecto a mi comportamiento: ¿he recibido quejas sobre algún comportamiento por parte de alguien?, ¿con qué frecuencia me comporto asertivamente?, ¿me siento bien después de afrontar un conflicto o discusión?, ¿de qué manera he sido capaz de inspirar o influenciar positivamente a alguien?, ¿he hecho daño o defraudado a alguien?, ¿qué predomina más en ti, la soberbia o la humildad?

Como digo estas son sólo algunas preguntas con las que trabajo de vez en cuando, pues me ayudan a saber dirigir mi camino.

Por último, siempre intento «dar las gracias» y «pedir perdón», porque ser agradecido te ayuda a valorar todo cuanto tienes, y pedir disculpas o arrepentirse de algo te ayuda a trabajar desde la humildad, pues reconocer nuestros errores es fundamental para ser mejor cada día.

No es fácil trabajar de forma asidua estas preguntas, si bien recomiendo hacerlo de vez en cuando, sobre todo cuando te levantas varios días seguidos cuestionándote tu propia felicidad.

Y tú, ¿qué cuestiones te planteas?

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