Aceptar lo diferente

Entiendo ese recelo, ese temor, hacia aquello que desconocemos. Pero el miedo se combate internamente, y no atacando al diferente.

Pienso que la intolerancia es una forma de ignorancia, generada en cierto miedo hacia lo desconocido, y por otros aspectos basados en la educación y experiencia vivida.

Por ello pienso que la intolerancia se «cura» conociendo a diversos grupos de personas, las cualidades y características que lo definen, relacionándonos con otras formas de pensamiento, cultura, costumbres…

Pienso que aquella persona que reniega adentrarse en estos otros mundos, otras formas de ver y de vivir la vida, da muestras de falta de autoestima, pues atacar al diferente es un acto que refleja claramente nuestras inseguridades y miedos internos.

Aceptar al diferente es un regalo que nos podemos hacer a nosotros mismos, pues abrir la mente de esta manera, dejar que se muestre ante nosotros un abanico de posibilidades variado, hace que nuestros recursos de análisis aumenten, pues son más completos, y en cierto modo desembocarán en percepciones más «objetivas» (alguien dijo una vez que la suma de subjetividades da cierta objetividad a un análisis) y por tanto nos afectarán menos nuestros prejuicios, formados por la experiencia vivida y la educación recibida.

Limpiar nuestra percepción de las cosas, de los prejuicios, miedos, inseguridades, intolerancias…, no hace otra cosa que mejorar nuestra capacidad de análisis, y por tanto hace que aumenten nuestras probabilidades de éxito a la hora de tomar decisiones en la vida, sean del tipo que sean.

En definitiva, y resumiendo, llenarse de lo diferente es adoptar una posición sabia e inteligente, que da mejores resultados que alejarse, rechazarlo y atacarlo.

Comparte
Esta entrada fue publicada en Crecimiento y desarrollo personal y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *